
Como era de esperar Frodo Bolsón y su inseparable amigo y protector, el también hobbit Sam, después de muchas penurias, consiguen su objetivo: llegar hasta el Monte del Destino y destruir el Anillo Único, pero antes se produce una aparición inesperada que crea unos momentos de tensión. Los que han leido el libro, ya saben a qué me refiero, y los que no, pues lo tendrán que leer.
Como valoración general, me parece una obra maestra, y una de las mejores, por no decir la mejor de su género; aunque como suele suceder, también tenga grandes detractores. También es lógico pensar que una obra que ocupa 1322 páginas -en formato EBOOK que es el que he leido-, algunas páginas o incluso capítulos, nos puedan parecer aburridos.
Finalizo esta reseña por el principio, pues con estas frases es como comienzan los tres volúmenes:

Siete para los señores enanos en casas de piedra.
Nueve para los hombres mortales condenados a morir.
Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro
en la tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos.
Un Anillo para encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas
en la tierra de Mordor donde se extienden las sombras».