
Sinopsis: Estamos a finales del primer siglo de nuestra era. Roma vive una de las horas más aciagas de su historia: el emperador Domiciano, un hombre despótico, depravado, cruel y paranoico, gobierna un imperio que, asolado por la corrupción y amenazadas sus cada vez más frágiles fronteras por el enemigo bárbaro, parece precipitarse hacia su hundimiento. En este marco emerge la figura de Marco Ulpio Trajano, miembro de una pequeña familia arraigada en la provincia hispana de la Baetica que ha adquirido poder y prestigio bajo la dinastía Flavia. El destino de Trajano, que él ignora aún, es suceder al último de los Flavios y convertirse en el primer emperador nacido fuera de la península itálica, algo impensable hasta aquel momento en Roma.
El relato se inicia en el año 96 d.C., dos meses antes del asesinato del emperador Domiciano, pero después de unos capítulos retrocede hasta el 63 d.C., en el reinado de Nerón y a partir de ahí va avanzando hasta el año 99 d.C., ya en época de Trajano. En estos 36 años se suceden hasta nueve emperadores.
Un libro muy interesante y recomendable, imprescindible para los amantes de la historia de Roma. Es ameno de leer, estructurado en capítulos cortos y unos apéndices al final muy útiles. Solo una pega: demasiado voluminoso.